Un nuevo capítulo de los peligros a los que están sometidos los fanáticos en los estadios de la MLB pasó este domingo. Un foul de Francisco Lindor, en el duelo entre los Indios de Cleveland y los Reales de Kansas City, golpeó a un niño de 3 años y el jugador pidió que las redes de protección sean más grandes.


Afortunadamente, según el propio Lindor, el pequeño está bien luego de ser hospitalizado pocos minutos después de ser impactado en la cabeza por la conexión.


En esta temporada, los equipos de la MLB se han dedicado estudiar más seriamente la seguridad en los estadios y algunos ya han colocado redes de protección más grande. El detonante fue el episodio de una pequeña niña en Houston que resultó golpeada por un batazo de Albert Almora Jr.


Ahora sucedió esto con Lindor, quien en sus declaraciones luego del partido explicó que quedó muy preocupado y que por eso buscó alguien que le diera noticias del infante golpeado.


Este tipo de situaciones son muy dolorosas. Quizás la oficina del Comisionado de la MLB deba darle celeridad a la toma de decisiones para que sea obligatorio una mejor protección a los fanáticos en los estadios.