​En las Grandes Ligas todos saben que ​Marcell Ozuna no se destaca por su defensa en los jardines. Su fuerte es la ofensiva y no el uso del guante, algo que quedó otra vez de manifiesto en el partido de este martes entre los Cardenales de San Luis y los ​Dodgers de Los Angeles.


En la octava entrada, el dominicano corrió hacia la pared para tratar de atrapar un batazo. El problema fue que Ozuna calculó mal y la pelota estaba muy lejos de él.


Al percatarse de su fallo, el pelotero trató de buscar la bola y fue peor. Terminó tirado en el piso mientras se el bateador se anotaba un extrabase.