La recientemente terminada edición de la ​Serie del Caribe dejó un par de sorpresas agradables. Y ambas tienen como protagonista a ​Panamá.


Los panameños no solo se destacaron en la organización del evento. No tuvieron más que una semana para hacerlo realidad después de que se le retirara la sede a Barquisimeto y los resultados no pudieron ser mejores.

Además acabaron con todos los pronósticos cuando los anfitriones Toros de Herrera, invitados de última hora, levantaron el trofeo de campeones.


Panamá tenía casi 60 años que no jugaba en la ​Serie del Caribe y ahora todos se preguntan si no merece tener un puesto fijo en el torneo.


Con una liga recién reactivada y un equipo armado con urgencia, dejaron una buena imagen entre sus rivales, que creen conveniente incluirlos como contendores habituales del clásico regional.

Y en la ​Confederación del Caribe, aunque están complacidos, no dieron una respuesta inmediata. 


Prometieron discutirlo en la asamblea general de marzo, pero en Panamá están ansiosos por una respuesta.


“Ellos deben tomar una decisión lo más pronto posible, porque nosotros, Panamá, no podemos estar así en ascuas”, dijo David Salayandía, presidente de la Liga de Profesional de Béisbol Panamá (Probeis), a la AP. "No es un tema tan fácil".


Por lo pronto, prometen considerar una nueva invitación para 2020.