Cuando los actuales campeones de la NBA, los ​Golden State Warriors, completaron un acuerdo con el centro ​DeMarcus Cousins, la mayoría de los rivales no solo en el Oeste, sino también en el Este temblaron. El equipo de la Bahía había conseguido la firma de uno de los centros más dominantes y lo mejor de todo, lo había hecho a un bajo precio.


Todo por el deseo de Cousins de juntarse con Stephen Curry y compañía y conseguir otro anillo para la tropa de Steve Kerr.



Cousins se rompió el tendón de Aquiles en enero de 2018 y no ha podido jugar esta temporada. Pero ahora ya luce recuperado y todo apunta a que volverá a los tabloncillos el 18 de enero contra Los Angeles Clippers. 

“Aquí no hemos tenido nunca un jugador como él. Así que todo será nuevo", dijo Kerr. “Es un alivio”, reconoció el pívot. “Ha sido un año muy largo para mí ".

En tanto, los ​Washington Wizards en aras de intentar encontrar algún respiro ante tanta negatividad, ha solicitado a la NBA la Disabled Player Option por John Wall, que le permitiría liberar y usar 8,6 millones de dólares para traer un nuevo jugador.


Esta excepción contractual permite que cuando una franquicia esté por encima del límite salarial y tenga en nómina a un jugador que se vaya a perder lo que resta de campaña por lesión, esta pueda firmar a un otro jugador que sea agente libre, o pueda adquirirlo vía traspaso o reclamarlo desde la lista de waivers.


En cualquier de los tres casos, el acuerdo que se alcanzase con ese nuevo jugador debería ser por solamente un curso.


En ​Orlando el coach Steve Clifford dijo que una resonancia no mostró daños estructurales en el pie izquierdo de Mo Bamba, pero aun así el centro no jugará este fin de semana.