El running back ​Isaiah Crowell pasó sus primeros 4 años en la NFL con los Cleveland Browns, pero al parecer, ahora como miembro de los New York Jets, poco le importa lo que piensen los fanáticos de su ex equipo.


Este jueves tras anotar su segundo touchdown de la noche,​ Crowell celebró de una forma vergonzosa: limpiándose el trasero con el ovoide para luego tirarlo despectivamente a la tribuna. 

Al parecer no tiene muy buenos recuerdos en Cleveland, porque ni por respeto se guardó sus emociones este jueves por la noche.