​Luis Severino fue la gran figura del partido del sábado ante los Rays y literalmente podemos decir que hizo de todo en el compromiso.


En un elevado de rutina que el catcher Gary Sánchez ya se disponía a atrapar, el lanzador de los Yankees apareció de la nada y se llevó la pelota. Por supuesto esta extraña jugada desató la risa de sus compañeros.


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