​La pelea entre del jueves entre los Yankees y Tigers aún está dando de qué hablar entre los fanáticos del béisbol. 


Aunque el venezolano Miguel Cabrera fue el que tiró el primer golpe, no ha sido a él a quien le han llovido las críticas. Es el receptor de los Yankees, Gary Sánchez quien ha sido señalado por su actitud en el terreno. Y es que cuando Cabrera estaba en el piso peleando con Austin Romine, Sánchez le tiró un gancho por la espalda, o como se le dice coloquialmente, a traición. 

"Gary puede hacer todo lo que quiera", dijo Cabrera al New York Post. "Pero si él quiere golpearme, tiene que ser cara a cara". 

Cabrera sin duda será suspendido en las próximas horas, pero al parecer Sánchez tampoco podrá escapar de esta.